martes, 29 de diciembre de 2009

La Guerra de las Lenguas

España, como realidad unitaria lingüísticamente hablando, vive tiempos difíciles. En determinadas regiones como pueden ser Galicia, Cataluña o Vascongadas (hasta hace unos años) los políticos se empeñan en que deje de hablarse la ''lingua franca'' (el castellano). Vale, los distintos dialectos del castellano hay que preservarlos, pero entiendo que somos una unidad. Los catalanes, valencianos, gallegos y castellanos somos de la misma etnia, el llamado ''pueblo español''. Los independentistas catalanes y gallegos quieren hacernos creer que son una nación, algo que es mentira. Y quieren que sus regiones se separen por un procedimiento muy moderno, lo que yo no he dudado en llamar ''la guerra de las lenguas''. Este artículo lo estoy escribiendo en Barcinona, enxiemplo clarísimo de lo que estoy comentando. Cuando uno mira los anuncios que hay por la calle, ve que la inmensa mayoría están en catalán. Eso puede ser hasta legal y todo. Pero cuando uno mira los nombres de las instituciones oficiales, verá que todos están en dicho dialecto. *Ajuntament por Ayuntamiento, *jutjats (o como se escriba) por juzgados, y un largo etcétera. Entiendo que eso es inconstitucional, pero nada, aquí no protesta ni Dios mientras toda esa almohalla de independentistas consiguen sus aviesos propósitos. Yo creo que la solución descansa en el bilingüismo. Que los nombres de las calles y cosas assí estén tanto en catalán como en castellano. Pero ese método no sirve de nada cuando en los colegios catalanes se enseña nada más que una o dos horas de castellano (a la semana) y cinco o seis horas de catalán. Y que no me venga el Jose Luis Carod Rovira con el discursito de que ''som una nació'' y demás engañifas. Que no les engañen: los antepasados de los catalanes eran aragoneses que hablaban castellano o aragonés. Luego resulta que en Barcinona había una colonia de gente que hablaba un dialecto del VALENCIANO. Y ya en el siglo XIX había un grupillo de supuestos lingüistas que metieron en ese valenciano que se hablaba en Barcinona y le metieron unos cuantos arcaísmos y galicismos y a ''eso'' le llamaron catalán y se inventaron una historia FALSA. Y respecto a Galicia, la verdad es que ignoro cómo están las cosas por allí, comoquier que espero que haya algo parecido.
Pero que sepan que yo estoy a favor de la existencia de dialectos pero mientras eso no sea óbice para independentismos burgueses.

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